Hijo, no te enojes si algunos tuvieren mala opinión de ti y dijeren lo que no quisieres oír. No esté tu paz en la boca de los hombres, pues si pensaran de ti bien o mal no serás por eso otro hombre.
¿Dónde está la verdadera paz y la verdadera gloria, si no en mí?
Tú debes sentir de ti peores cosas y tenerte por el mas flaco. El que no desea contentar a los hombres ni teme desagradarlos, gozará de mucha paz.
Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, y Él actuará.
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